¿Cómo quitar el mal de ojo con agua y aceite?

Todos en algún momento de nuestra vida, hemos sufrido de mal de ojo o algún familiar cercano lo ha hecho. A veces estamos pasando por una muy mala racha sin razón aparente y llegamos a preocuparnos sin saber a qué se debe todo esto, pero en su mayoría la respuesta es simple: Mal de ojo.

En esta ocasión te vamos a enseñar a quitar el mal de ojo, con estos poderosísimos rituales, para los que solo necesitarás, agua y aceite. Este es un maleficio muy común, que debe su origen a malos deseos, envidia, rabias y mala energía y se transmiten a través de una simple mirada.

No siempre la mala mirada es intencional, hay personas de mirada muy fuerte que pueden llegar a transmitirlo sin ningún tipo de maldad, pero estos casos son muy pocos. Es muy difícil determinar quién nos lanzó el mal de ojo, pero no importa, con estos fabulosos rituales podremos eliminar el malestar que éste causa sin problemas.

Rituales para eliminar el mal de ojo con agua y aceite:

Hechizo 1

Esta es una excelente opción para ti, que no sabes si tienes o no mal de ojo. Con este ritual lo vas a confirmar o desmentir, una de dos, el procedimiento es realmente sencillo. Vas a cortar un mechón de tu cabello, no muy grande la idea no es trasquilarse. Toma el mechón y échalo en aceite, luego sácalo y ponlo en un vaso de agua. Si ves gotas aisladas de aceite en el agua y no se funden en una sola, eso quiere decir que efectivamente estás bajo un maleficio.

Quitarlo es realmente sencillo, necesitarás repetir una oración curandera hasta que la gota de aceite se una a las demás.

Oración curandera

“Dios poderoso, fuente inmortal, solo tú me diste la vida y solo tú me la puedes quitar, que el mal ojo de nadie a mí me pueda dañar. Amen, amen, amen”

Repite esto hasta que la gota se una a las demás.

Hechizo 2

Para este hechizo necesitas un plato con agua y poner un par de tijeras dentro. Después de esto, introduce tu dedo en aceite, si es de oliva mucho mejor. Hecho esto, coloca tu dedo encima del plato y deja que caigan unas gotitas en el agua y en las tijeras, mientras repites la siguiente oración:

“Cúrame señor. Cura a este devoto de tu poder, consigue que la maldad se aleje de mí, que no me toque ni me dañe, pues yo a nadie hago mal, que mi enemigo se vaya, te suplico que permitas que mi energía, fuerza y salud regresen, que mis pies sigan tu voluntad, que solo tu amor me guíe y que a mí nadie me pueda dañar”

Hechizo 3

Para  este vas a necesitar un plato con agua. En él vas a verter un chorro de aceite. En el agua aparecerá algo parecido a un ojo. Cuando esto pase, vas a cortarlo con un cuchillo, por último echa un puñado de sal gruesa mientras rezas un padre nuestro.

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