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¿Es cierto que la mirada de una persona puede causar daño?

Cada cultura tiene sus costumbres, y entre las más destacadas encontramos el Ojeo, o mejor conocido como Mal de Ojo.

El mal de ojo es algo interiorizado en nuestro inconsciente, nadie pregunta de qué se trata, ya que incluso los más escepticos conocen su poder y todos, menos una vez, hemos pasado por la experiencia de padecerlo o conocer a alguien que fue víctima del hechizo.

La principal base poderosa del mal de ojo es la envidia, y ese es el motivo por el que normalmente, y con mucha razó, nuestras tías, abuelas o madres siempre han estado al cargo de recordar cómo y de quien debemos protegernos, ya que con solo su mirada podrían hacernos daño.

Por suerte el mal de ojo es un mal que bien tratado tiene remedio y del que podemos cuidarnos y tomar precauciones para blindarnos contra él. En todas las familias siempre hay alguien que conoce a otra persona que puede quitarnos el mal de ojo, que puede prevenirnos de él o incluso con tan solo una llamada telefónica y recitando una oración que ha sobrevivido secretamente en el tiempo.

Desde maldeojo.net queremos explicar todo lo conocido sobre el mal de ojo, y que todos podamos, sin necesitar de pagar dinero a nadie, ni pedir favores, curarnos y protegernos de este hechizo de magia negra.

Mal de ojo, ¿mito o realidad?

¿De que trata el mal de ojo?

El mal de ojo está fundamentado en el poder que puede causar la mirada de una persona hacia otra.

Es esa carga de energía, que emana de unos a otros, con la que se puede ocasionar un daño tanto físico como psicológico. Las intenciones de tal acto podrían ser benéficas o maléficas dependiendo del sentimiento de la persona que mande dicha energía.

¿Cómo combatirlo?

La misma cultura se ha encargado de encontrar protecciones a estas energías a través de amuletos o talismanes que pueden actuar como escudos ante tales eventos.

El tema radica en saber si, ciertamente hay personas que miran de diferentes maneras, es decir, unas con buenos ojos y otras no, o lo que sería lo mismo: saber si te miran con mala intención o con buena intención.

Si bien es cierto que mirar a alguien sin malas intenciones resulta satisfactorio para todos, también es cierto que una mirada maliciosa podría resultar fatal.

Y, eso de las energías?

Hay un dicho que reza: Todo lo que se mira, se alimenta.

La energía recibida, tanto buena como mala, genera un respuesta de quien la recibe. Si la mirada es de cariño, eso crecerá en la persona, sensación de amor, de alegría, de satisfacción... Pero sin por el contrario dicha mirada es negativa, el desenlace será justo al contrario: tristeza, desapego, ganas de que el tiempo pase rápido...

Los expertos aseguran que no se trata de una tontería, que es un tema serio al que la historia le ha dado validez. Si se hace un sondeo en los conocimientos de la historia, encontraremos que desde que se tiene conocimiento, este tema siempre se ha tocado en todas las culturas y religiones.

¿Qué hacer para defenderse?

Así como existe el mal, también se han desarrollado manera de repeler lo con talismanes y amuletos y de esta manera evitar calamidades para que solo lo bueno y lo que beneficie tenga cabida en nuestra vida.

Una de las imágenes más conocidas para repeler al mal de ojo es el Nazar u Ojo Turco. Este tiene raíces Sumerias que datan del 3300 a.C. Aunque en todas las religiones y distintas culturas hayan representaciones de dicho símbolo. Por ejemplo en Egipto se denomina Ojo de Horus, el cual se expandió por todo la región mediterránea y de Oriente a Occidente. Con lo que además se creía que las personas con ojos claros y en especial azules, podían emanar rayos de energía a otros.